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¿Pesadillas a la hora de regalar algo útil y molón algo a nuestro hijo?

¿Quién fue la persona que definió las pesadillas? ¿Quién estableció que un vampiro puede dar más miedo, por ejemplo, que tener que buscar el maldito muñeco desmontable que es la moda actual, sin el cual nuestro hijo quedará destrozado en su cumpleaños? ¿Quién fue el que propuso que los relatos de miedo psicológico son más profundos y misteriosos que tener que convencer a nuestra hija de las virtudes de ese juego de química que se parece, sospechosamente,  al de marca y que no lo es? Nosotros lo sabemos: el que hizo todo esto no tenía hijos, está claro.

Pues bien, pensamos que hay formas de eludir los problemas y pesadillas que puede darnos la búsqueda de cosas que a nuestros hijos les fascina. Y el asunto puede resolverse de una forma sencilla y práctica gracias a unos pequeños aliados para su habitación: los vinilos infantiles.

En efecto, si ya nos sabemos de memoria las aventuras de los dibujos con los que disfrutan nuestros hijos, si ya conocemos de sobra quiénes son sus héroes de videojuegos, si tenemos claro qué personajes son los que representan para ellos un cúmulo de sensaciones, hora es de que ahora se los ofrezcamos de forma tal que los tengan con  ellos. Para siempre. O al menos, hasta que pintemos la habitación…

La verdad sea dicha, una habitación infantil con este tipo de recursos decorativos se convierte en una estancia en la que es grato entrar, porque entendemos que ahí están las primeras decisiones de nuestros retoños, sus gustos, su personalidad misma. Y caramba, siempre resulta un placer acertar de pleno con un regalo que, sabemos, les va a hacer mucha ilusión.

Lo mejor de estos murales para la habitación de nuestros hijos es que podemos no solamente tener una solución decorativa que nos gusta, sino que además podemos ir más allá y hacer que sean  nuestros propios hijos los que decidan qué diseño quieren y, lo mejor, cómo poder ayudar a los profesionales que van a venir a instalar ese mural de vinilo.

Como ves, las cosas que nos aporta este formato decorativo son más que deseables, pues no solamente son una salida magnífica para poder hacer un regalo cuando no sabemos qué podemos comprar, sino que encima nos ofrecen la posibilidad de dejar las estancias de nuestra vivienda con una personalidad arrolladora e inconfundible. Y quién sabe, tal  vez estés en condiciones de crear tendencia entre tus amistades y demostrar que tienes tan buen gusto, tienes tan buen tino, que el resto va a seguir tu camino. Y como bien sabes, en esta sociedad del postureo que nos contempla lo importante no es hacer algo de forma inteligente, lo más importante es hacerlo el primero…

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